Sé que sos de fierro, que como vos no hay dos, que me amás y me cuidás con todas tus fuerzas, pero te juro, te lo juro por mi vida, que no puedo evitar una desilusión del tamaño de una casa cuando noto que no intentás cambiar algo de vos que me gustaría que cambies. Sobre todo porque sé que son cosas mínimas con las que podrías sacarme una sonrisa. Nada, siento que me transformé en la típica minita que quiere modificar al novio constantemente, en lugar de entender que así es como lo eligió, pero es más fuerte que yo.
Me odio por tener esta actitud de mierda, me odio.
Es de fierro, y como el no hay dos. Eso es genial. Ya lo hablaste con él?
ResponderEliminarte sentaste y le dijiste que es eso que te molesta tanto?!
Por qué no puede haber algo que te moleste? No esta mal eso, me parece bien incluso.
No siempre podés estar de acuerdo o cómoda con todo, algunas cosas hay que hablar, hay que resolver, hay que debatir. No esta mal!! tranquii
Buenas! Simplemente me paso por acá a saludar a una loca que allá por el 2011 me comentaba mis entradas de blog de púber!
ResponderEliminarEspero andes bien! Jajaja.
Medio viejita la entrada ya, ojalá sigas viva por ahí!
Saludos
http://barby-gs.blogspot.com.ar
Hola...
ResponderEliminarVERDAD...
Como YO no hay 2 (dos)...
SALUDOS.